Con los profesionales adecuados tu disfunción pélvica puede mejorar

Vulvodinia

Consiste en una molestia vulvar crónica, caracterizada por una sensación dolorosa urente, prurito, irritación o crudeza. Es un cuadro sindrómico de etiología desconocida. Para intentar llegar a un diagnóstico certero y poder instaurar un correcto tratamiento se requiere un enfoque multidisciplinario.

La frecuencia de los síntomas y el lugar exacto donde se sienten varían de una persona a otra. El dolor puede ser constante o aparecer y desaparecer.   La dispareunia y el vaginismo  son dos problemas, que podemos ver secundarios a la mantención en el tiempo de la vulvodinia.  El vaginismo se puede presentar como una «respuesta de protección» frente al dolor. Si tienes este tipo de síntomas te recomendamos acudir a un ginecólogo experto.

La kinesiología de piso pélvico ha demostrado ser muy eficaz para disminuir y controlar el dolor. La electroestimulación con biofeedback  y otros ejercicios específicos se realizan con el objetivo de corregir el tono de la musculatura del suelo pélvico. La estimulación transcutánea también es muy efectiva en el control del dolor.

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